jueves, 28 de julio de 2016

1.2. Acerca de la ciencia





En la sección anterior estudiamos la forma en que el ser humano obtuvo conocimiento de los fenómenos que ocurren a su alrededor. Sin embargo, el ser humano no se conformó con simplemente saber diferentes cosas. Por ejemplo: en el caso del Sol no se conformó con saber que sale todos los días. El ser humano se preguntó: ¿por qué sale el Sol todos los días?, ¿por qué siempre sale por el oriente? De la misma manera se hizo preguntas sobre diferentes fenómenos que ya conocía. Otros ejemplos de preguntas que se planteó el ser humano son: ¿por qué con el fuego es más fácil construir herramientas metálicas?, ¿por qué ciertas sustancias que comía eran venenosas?


Para responder a estas preguntas y muchas más que se hizo, el ser humano empezó a formular teorías, esto es: a darse explicaciones más profundas.

En el campo de la astronomía fue donde aparecieron las primeras teorías. Diferentes pueblos propusieron varias de ellas. La formación de una teoría llevó, en general, muchos años.

Una de las teorías astronómicas de la antigüedad fue el sistema propuesto por Aristóteles (384-322 a. e. c.), un gran filósofo griego. En su época se conicían, por supuesto, el Sol y la Luna, pero también se conocían cinco planetas: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, así como muchas estrellas.

La teoría propuesta, llamada geocéntrica (del griego geos: Tierra), consistía en suponer que la Tierra estaba en el centro del Universo. Propuso que alrededor de la Tierra había varias esferas transparentes: en la más cercana estaba la Luna, en la siguiente esfera estaba Venus; en la siguiente Mercurio; luego el Sol, y así sucesivamente; cada cuerpo celeste estaba en su esfera. En la última esfera estaban las estrellas. Según esta teoría, todas las esferas, excepto la última, daban vueltas alrededor de la Tierra, cada una alrededor de otro eje y con otra velocidad.

El motivo por el cual Aristóteles hizo la suposición de las esferas es que, de acuerdo a la filosofía griega, el cuerpo más perfecto era la esfera, y porque también creían que los fenómenos que ocurren en el firmamento son perfectos.

De acuerdo con esa teoría, debido a que la esfera en que se encuentra el Sol está dando vueltas, éste sale todos los días por el mismo lugar. Además, como la última esfera estaba fija, las estrellas también estaban fijas.

Date cuenta de que ésta es una manera de explicar los hechos que han sido observados.

Sin embargo, a medida que se hicieron observaciones cada vez más precisas, empezaron a aparecer gradualmente ciertos detalles que la teoría propuesta no podía explicar. Por ejemplo: se sabe que la Luna, el Sol, Venus y Marte a veces están más cercanos y a veces más lejanos de la Tierra. Si estos cuerpos giraban alrededor de nuestro planeta en esferas, entonces deberían estar siempre a la misma distancia de la Tierra.

Hace unos 1800 años, Ptolomeo, un astrónomo griego de Alejandría, completó una teoría sobre los cuerpos celestes, con la que trató de mejorar la teoría de Aristóteles.

Ptolomeo supuso que los planetas giran, no en movimientos circulares, sino en una combinación de movimientos circulares, llamados movimientos de epiciclos. Por ejemplo, al planeta P gira en una esfera con centro en U, y a su vez este punto U está en una esfera que gira alrededor de la Tierra. De esta forma, al moverse tanto el planeta P como el punto U, a nostros en la Tierra nos parece que el planeta está a veces más lejano y a veces más cercano. De esta forma, manteniendo la teoría del movimiento circular, Ptolomeo pudo explicar algunas observaciones mejor que Aristóteles.

Para movimientos más complicados de algunos planetas, Ptolomeo pensó en movimientos de epiciclos mucho más complicados.

La teoría de Ptolomeo sirvió a astrónomos y navegantes durante 14 siglos. Entre las causas de su utilidad podemos mencionar que:
  • Daba una descripción muy precisa de lo que se podía observar en esas épocas con los instrumentos que tenían.
  • Podía predecir las trayectorias de los planetas con precisión suficiente.
 Hemos de mencionar que cada vez que se observaba algún hecho no explicado, se modificaba la teoría dominante añadiendo algún elemento más complicado, de manera que se pudiera describir lo que se había visto. En el capítulo 9 continuaremos con esta historia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario